Desvío millonario en el área nuclear

Admitieron un desvío millonario en el área nuclear

Fecha de Publicación: 14/03/2008
Fuente: La Nación - Por Paz Rodríguez Niell


El presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) durante el gobierno de Néstor Kirchner, José Abriata, admitió ayer que sabía que en su organismo se había producido un desvío de seis millones de pesos y reconoció que durante meses no lo denunció para evitar un problema institucional.
Así lo relató a LA NACION un funcionario que estuvo presente en la indagatoria de Abriata, ayer, en el juzgado de María Romilda Servini de Cubría.
La jueza investiga si se malversaron seis millones de pesos que debían destinarse a las obras en la central atómica Atucha II, que lleva 27 años en construcción.
Abriata estuvo al frente del máximo organismo nuclear hasta diciembre último, cuando fue reemplazado luego de la asunción de la Presidenta. En un primer momento, su rol en la causa era el de denunciante, pero con el avance de la investigación se convirtió en uno de los acusados. En ese carácter fue citado a declarar.
La maniobra que investigan Servini y el fiscal federal Guillermo Marijuán se remonta a 2006, cuando la CNEA firmó un convenio con Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA), la empresa pública responsable de terminar Atucha II, para brindarle capacitación.
Entonces, la CNEA advirtió que, a fin de "cumplir con los cronogramas" previstos, necesitaba subcontratar a otra empresa y eligió a Dioxitek SA, que pertenece a la CNEA en un 99 por ciento. Le transfirió las obligaciones y los 6 millones de pesos que había recibido de NASA.
La Justicia sospecha que con esta operación se defraudó al Estado, que se pagaron montos exorbitantes por diferentes servicios y que se utilizaron facturas apócrifas para justificar gastos inexistentes.
Abriata no fue quien firmó el traspaso de los seis millones. Lo hizo el vicepresidente de la CNEA, Carlos Rey. No obstante, el ex presidente está acusado de haber permitido la supuesta defraudación al Estado.
Ayer, Abriata sostuvo que se enteró del traspaso de los fondos cuando la operación ya se había concretado (dijo que estaba de vacaciones) y que la transferencia había sido ilícita porque Rey no tenía atribuciones para tomar una decisión semejante sin su aprobación.
Admitió, no obstante, que durante meses no lo denunció y explicó que no lo hizo porque creyó que iba a poder lograr que, de todos modos, se cumpliera el contrato con NASA, según relató a LA NACION un funcionario presente en la indagatoria.

Intento fallido
Además, según esa fuente, Abriata dijo que intentó recuperar el dinero y que pidió que le rindieran cuentas por los gastos. Declaró también que sólo logró que le devolvieran un millón de los seis transferidos.
Las indagatorias seguirán la semana próxima, con las declaraciones de Rey y del ex presidente de Dioxitek Santiago Morazzo. Mientras tanto, se siguen agregando pruebas al expediente y es probable que la lista de citados a declarar se amplíe, según advierten los investigadores.
El martes pasado, el abogado Ricardo Monner Sans presentó en la causa documentos que recibió en su estudio de informantes anónimos que denunciaron supuestos detalles de la maniobra. Es la quinta presentación de Monner Sans en el expediente. En este caso, el abogado le entregó a la jueza un escrito de once páginas más 139 anexos con documentos.
Uno de los principales elementos de la causa es un "informe preliminar" de la Sindicatura General de la Nación (Sigen), que depende del Poder Ejecutivo.
Allí se advierte que la documentación respaldatoria de los gastos alegados es deficiente y que "no ha sido posible evaluar si los desembolsos informados [por Dioxitek] encuadran en el marco" del convenio con la CNEA.

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